Hay momentos del ciclo —sobre todo los días previos o durante la menstruación— en los que el cuerpo pide más energía y más comida. Y muchas veces también algo dulce.
Es completamente normal. Durante la menstruación hay cambios hormonales y, muchas veces, lo que apetece es algo rápido y bien rico.
En lugar de pelearme con esos antojos, intento convertirlos en algo mejor. Es decir: darle al cuerpo algo que esté bueno pero que también lo nutra de verdad, que lo sacie y que lo cuide.
De ahí nace esta receta.
Y aunque al principio pueda sonar un poco rara (avena, caldo de huesos y chocolate en el mismo plato), cuando la pruebes verás que todo tiene sentido: está buenísima y suele sentar fenomenal en esos días del ciclo.
Ingredientes
- 1 taza de copos de avena
- 1 bolsa de caldo de huesos SantaPaciencia sin sal
- 1 dosis de proteína en polvo (yo uso la de chocolate)
- 1 cucharadita de ghee (opcional)
- Arándanos
Cómo preparar esta receta para los antojos del ciclo
Primero ponemos los copos de avena en remojo.
Si puede ser toda la noche, mejor. Pero si no, con un rato también sirve.
Después ponemos la avena a hervir con media bolsa de caldo de huesos SantaPaciencia sin sal.
Mientras tanto, trituramos la otra mitad del caldo con la proteína en polvo que más nos guste. En mi caso uso proteína con sabor a chocolate, porque en esos días del ciclo es justo lo que me pide el cuerpo.
Cuando la avena esté cocida, añadimos la mezcla de proteína y caldo con los copos de avena y también una cucharadita de ghee.
Removemos bien hasta que todo quede integrado. Unos arándanos por encima. Y listo.
Por qué esta receta tiene sentido durante la menstruación
Durante la menstruación es habitual tener más hambre o antojos dulces. El cuerpo busca energía rápida.
Esta combinación intenta responder a eso de una forma más equilibrada:
- La avena aporta carbohidrato complejo y energía más estable.
- La proteína ayuda a mantener la saciedad.
- El caldo de huesos aporta colágeno y aminoácidos fáciles de digerir.
El resultado es un plato nutritivo, saludable y que suele dejarte más satisfecha que un dulce rápido.
Un truco que hago en casa
Muchas veces preparo más cantidad y lo guardo en los tarros de cristal del caldo de huesos SantaPaciencia para reutilizarlos. Al día siguiente está incluso más bueno, porque queda más espesito y todos los sabores se integran mejor.