Este batido con caldo de huesos se ha convertido en mi desayuno (o merienda, o postre 😄) favorito. Fresco, saciante, no me pesa nada y me permite seguir el día sin esa sensación de digestión pesada que me dejan otros desayunos.
La base siempre es la misma: caldo de huesos sin sal.
Y a partir de ahí, voy jugando con fruta y algo verde.
En este caso: kale, plátano y arándanos.
INGREDIENTES
– 1 bolsa de caldo de huesos sin sal
– 1 plátano
– Un puñado de arándanos congelados
– Un poco de col kale congelada
PREPARACIÓN
- Añade todos los ingredientes en una batidora.
- Tritura hasta conseguir una textura cremosa.
- Y listo.
BENEFICIOS
Este batido es interesante porque no es el típico batido con polvos o suplementos. Aquí trabajas con alimentos reales. Por un lado, la fruta y el kale aportan fibra, antioxidantes y vitaminas.
Y por otro, el caldo de huesos suma proteína de fácil digestión, colágeno y aminoácidos como la glicina. A diferencia de los batidos con proteína en polvo, el caldo de huesos es un alimento real que el cuerpo asimila fácilmente… y que, además, sienta muy bien.
Por eso, en lugar de tomar diferentes suplementos por separado y preparados en un laboratorio, aquí tienes una combinación que nutre y que sienta bien, y que proviene de ingredientes de verdad y de una cocina lenta y echa con amor.