Hoy quiero abrirme contigo y compartir algunos hábitos saludables que forman parte de mi día a día, además de beber mi amado caldo de huesos SantaPaciencia, un imprescindible en mi día a día. Para mí, la salud es un viaje continuo, lleno de pequeños rituales que me conectan con lo que realmente importa.

Hábitos saludables de Mercè Parcerisa

Mañanas de gratitud y conexión

Cada mañana, comienzo el día con gratitud, meditación y canalización. Me siento en la cama, enciendo una vela y quemo un poco de palo santo mientras escucho música relajante. Este momento de calma y reflexión me conecta conmigo misma y me prepara para enfrentar el día con serenidad y propósito.

Agua fría

Los fines de semana, me baño en la piscina de plástico de mis hijos que tengo en el balcón. Aunque pueda parecer una locura, el contacto con el agua fría me revitaliza y me llena de energía para el resto del día.

Tiempo en la naturaleza

La naturaleza es mi refugio, mi santuario. Intento escaparme al bosque que está cerca de mi obrador todos los días, aunque sea por unos minutos. Respirar aire fresco, sentir el sol en mi piel y conectar con la tierra me recarga de energía y me llena de paz interior.

Movimiento y fortaleza

Para mantenerme fuerte y ágil, incorporo diferentes formas de ejercicio en mi rutina. Dos días a la semana practico pilates, otros dos días me dedico al ejercicio de fuerza y, si el tiempo lo permite, añado prácticas de yoga por las mañanas. El movimiento es vital para mi bienestar físico y mental.

Alimentación consciente

En cuanto a la alimentación, busco fluir con lo que mi cuerpo necesita. Después de mi caldo de huesos suelo preparar una ensalada de verduras fermentadas, aguacate y germinados, seguida de una combinación de proteínas y carbohidratos. Los postres son mi pequeño placer, y suelo optar por un yogur o kéfir de oveja con una cucharada de miel o trozos de fruta fresca.

Baños con agua y sal

Procuro una vez a la semana o cada 15 días (suele ser los sábados por la tarde que tengo libres) realizar un baño de agua super caliente y dos kilos de sal. Cada vez que me sumerjo en este baño, siento cómo las tensiones se disipan y mi mente se aclara, dejándome con una sensación de renovación y claridad. Siento que me limpia, pero al mismo tiempo me nutre y me equilibra.

Lavativa, limpieza de colón

Aunque puede ser un tema poco convencional, encuentro que esta práctica es esencial para mi bienestar. La lavativa, además de ayudar en la eliminación de toxinas y desechos acumulados, tiene una propiedad que encuentro fascinante: su capacidad para estimular el sistema nervioso parasimpático. Este sistema, responsable de promover la relajación y la restauración del cuerpo, se activa durante el proceso de la lavativa, lo que me deja con una sensación de calma y bienestar después de completar. Acostumbro a realizarla los domingos por las mañanas cuando me levanto.

Y como te comentaba y ya debes saber, nunca puede faltar mi caldo de huesos SantaPaciencia.

Estas prácticas forman parte de mi vida diaria y me ayudan a mantener un equilibrio físico, emocional y espiritual. 🧡✨ No soy perfecta, y hay días de todo, hace tiempo que dejé de juzgarme, pero cada día me esfuerzo por ser la mejor versión de mí misma. Espero que estas palabras te inspiren a cuidarte y a encontrar tu propio camino hacia la salud y el bienestar.

Con cariño y gratitud, Mercè 🥰🧡

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